Protege tu corazón

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Para proteger correctamente tu corazón, el primer paso es averiguar tus factores de riesgo frente a las enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. La buena noticia es que puedes tomar medidas para proteger y mejorar la salud de tu corazón. La investigación muestra que puedes reducir tu riesgo cardíaco con una simple adopción de hábitos saludables.

Para proteger correctamente tu corazón, el primer paso es averiguar tus factores de riesgo frente a las enfermedades cardiovasculares, que son hábitos o condiciones que hacen que sea más probable que desarrolles una enfermedad. Los factores de riesgo también aumentan las posibilidades de que una enfermedad existente empeore.

Ciertos factores de riesgo, tales como el envejecimiento o la historia familiar de enfermedades cardiovasculares no se pueden cambiar; aun así, mantienes influencia sobre algunos otros factores de riesgo importantes, como la presión arterial alta, colesterol alto, tabaquismo, el sobrepeso, la diabetes y la inactividad física. Muchas personas tienen más de un factor de riesgo. Para proteger tu corazón es mejor eliminar la mayor cantidad de factores de riesgo.

Factores de riesgo:

Cuanto más alto sea el nivel de colesterol en la sangre, mayor es el riesgo de enfermedades cardiovasculares tales como ataques al corazón o apoplejías.

La presión arterial alta (hipertensión) es otro factor de riesgo importante en relación con las enfermedades cardiovasculares, como apoplejía y ataque cardíaco. La presión arterial alta es a menudo llamada el “asesino silencioso” porque, como el colesterol alto, por lo general no presenta síntomas. La presión arterial por encima de 120/80 aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Su peso es otro factor importante. Para averiguar si necesitas perder peso para reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares, es necesario calcular tu índice de masa corporal (IMC); así como medir tu cintura; si eres mujer y tienes más de 89 cm de cintura, y más de 102 cm de cintura siendo hombre, el riesgo de presentar estas enfermedades aumenta considerablemente.

Una alimentación saludable es otro elemento a tener en cuenta para proteger el corazón; esta debe estar compuesta por  una variedad de frutas, verduras y granos enteros. También es importante comer fuentes de proteínas bajas en grasas, como carnes magras, pollo, pescado, frijoles y productos lácteos con grasa reducida. Trate de evitar las grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sal y azúcar.

La actividad física regular es otra forma importante de reducir el riesgo de problemas cadiovasculares y disfrutar de muchos beneficios para la salud. Las opciones incluyen caminar a paso ligero, trotar, bailar, etc. Incluso subir escaleras en lugar de tomar el ascensor puede hacer la diferencia frente a las enfermedades cardiovasculares

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