Prevención y tratamiento de lesiones

young woman sitting on the floor touching her bandaged foot
Un aumento excesivo en la intensidad y frecuencia de la práctica de actividades deportivas ha llevado a muchas personas a buscar atención médica o terapia física debido a la aparición de lesiones.

La actividad física es fundamental para mejorar o mantener la calidad de vida, y un gran aliado en la prevención y tratamiento de diversos problemas de salud. Sin embargo, un aumento excesivo en la intensidad y frecuencia de la práctica de actividades deportivas ha llevado a muchas personas a buscar atención médica o terapia física debido a la aparición de lesiones en los músculos o las articulaciones. Aunque es común en algunos deportes, especialmente aquellos en los que hay contacto físico, como el fútbol y el baloncesto, las lesiones pueden causar excesivo dolor, malestar y limitar el movimiento; lo que podría comprometer no sólo la continuación de una rutina de ejercicio regular, sino también actividades de la vida diaria, tanto en casa como en el trabajo.

Las lesiones deportivas afectan principalmente a personas consideradas “deportistas de fin de semana”; es decir, personas que hacer deporte como un hobby y no suelen tener una formación regular de fitness y el deporte.

Una de las principales maneras de prevenir las lesiones deportivas es la búsqueda de reconocimiento a través de una evaluación con un fisioterapeuta, la calidad de la postura y el movimiento que puede abrumar a cualquier parte del cuerpo, dando lugar a una lesión. A partir de esto, la práctica de ejercicios de fortalecimiento muscular y estiramiento son extremadamente importantes para la prevención de lesiones.

Sin embargo, ¿qué podemos hacer cuando nos lesionamos? Incluso antes de buscar atención de un profesional de la salud, la gente puede empezar el tratamiento de la lesión, lo que reduce los síntomas inflamatorios comunes. Algunas acciones a realizar son:

– Protección y recuperación: Después de la lesión, el uso de la estabilización o la inmovilización mediante aparatos ortopédicos, tales como rodilleras, tobilleras, coderas, entre otros, o incluso el uso de dispositivos de soporte como muletas pueden ayudar.

– Hielo: La crioterapia (tratamiento mediante la aplicación de frío) usando bolsas de hielo o bolsas de gel es una herramienta de tratamiento importante en esta etapa. Esto ayuda a la reducción de los signos inflamatorios tales como el dolor y los edemas. Se puede aplicar varias veces al día durante un período de aproximadamente 20 minutos.

– Compresión: La compresión asociado con la aplicación de hielo ayuda en la contención de la inflamación. Se puede llevar a cabo con el uso de vendas elásticas.

– Elevación: Al igual que la aplicación de hielo y compresión, elevación del miembro lesionado tiene un papel importante para reducir la inflamación local, y por lo tanto reducir el dolor. Si la lesión es en el tobillo por ejemplo, el ideal es permanecer tumbado unos pocos minutos, con la pierna elevada, de modo que tu tobillo esté colocado a una altura por encima del nivel del corazón.

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