¿COMER AZÚCAR ES MALO?

Consumir azúcar en exceso puede ser nocivo para la salud.

 


Uno de los problemas que más afectan la salud es la obesidad, la cual ha sido relacionada con el consumo de productos y alimentos grasos. Sin embargo, recientemente se ha encontrado a un nuevo culpable: el azúcar. El consumo azúcar refinado es la principal causa de obesidad, según algunos estudios, pero ¿por qué es tan malo consumir azúcar en exceso?

Para aquellos que no lo sepan, aunque probablemente todos lo hemos experimentado, el azúcar es una sustancia adictiva, tanto como cualquier otra droga. Sucede que el azúcar estimula la producción de sustancias químicas relacionadas con la felicidad, por lo que consumir productos azucarados puede ponernos de buenas por un rato. Sin embargo, como cualquier droga, el cuerpo genera resistencia y dependencia. Así que sufriremos de ansiedad y depresión si la cortamos el azúcar de tajo. Por esta razón es tan difícil dejar de consumir pastelillos o refrescos.

Dulce y riesgosa

A pesar de que nuestro cuerpo requiere de glúcidos o azúcares, como también se conoce a todo tipo de carbohidratos, el azúcar refinado no es de calidad para el organismo. Resulta que al consumir arroz al vapor, extraemos hidratos de carbono, así como el resto de minerales propios de este cereal. Pero cuando agregamos más cucharadas de azúcar a nuestro café, no aportamos nutriente alguno, pues el azúcar refinado es artificial e hipercalórico. De esta manera, los refrescos contienen hasta 40 gramos de azúcar refinado, el cual lejos de ser aprovechado por el organismo, pasa a perjudicarlo. Así es como las calorías extras llevan al sobre peso, y el elevado nivel de azúcar en sangre dispara el diabetes.

Eliminar su consumo

Te recomendamos regular el consumo de azúcar y, de ser posible, eliminarlo. El azúcar, aunque dulce, puede llegar a ser tan adictivo como la cocaína porque nos hace liberar dopamina, la famosa hormona del placer. Pero también causa desajustes con la insulina y corremos el riesgo de contraer diabetes y vivir condicionado de por vida. ¿Aún te parece dulce?